Lentamente te vas,
para que nadie te vuelva a sentir
cansada de este mundo
sin que tú misma lo quieras, te veo huir.
Te vas y me duele,
a todos nos hiere tu partida
parte de mí que contigo se desvanece
dejando mi alma un tanto más corroída.
Compartimos ahora algo menos
y no es nada menos que la vida
en la tónica de antes jamás nos veremos
lo cual me produce una aguda agonía.
Te marchaste con previo aviso
arrancada repentinamente no fuiste,
dejando de todos modos mi ánimo por el piso
el momento en el que desapareciste.
Ora al silencio estás condenada
Ora al silencio estás condenada
ora tu voz se graba en mi mente
y ahora que a otro mundo has sido llevada,
tu humildad para mí es más que tangente.
Expiras y expiro yo también,
muero por un momento,
y ya solo estás viva en mi memoria
sutilmente quedas grabada en la historia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario