jueves, 8 de marzo de 2012

Mujer


Miles de versos
A ti dirigidos se han escrito ya
Montones de esfuerzos
Por recordar la falta que no puedes hacer.

Tu sonrisa es la cascada
que silencia nuestras ruidosas penas
y tus lágrimas los rayos de tormenta
que nos estremecen hasta las venas.

Tus besos son la llave a mágicos mundos
tus abrazos el calor dador de vida
tus caricias el roce de la más sutil brisa
tu voz la más dulce melodía

tu ausencia el trago más venenoso y amargo
tu presencia una gran bendición
tu tristeza nuestro más estrepitoso fracaso
tu felicidad el cenit de nuestra existencia

tu silencio el más plácido calmante
tu cuerpo la más bella expresión
tu divinal aspecto
fuente de eterna inspiración.

Esto y tanto más eres.