lunes, 22 de agosto de 2011

Fronteras

Es increible ver,
conocer
los límites que terminan siendo barreras
que nos estancan en nuestros ciernes.

Una oportunidad habría que darse
arriesgándose a equivocarse
para destruir el obstáculo
que en verdad es una cortina de humo.

Exceso de cuidado
a donde nos ha llevado
ciegos nos ha vuelto
inhibirnos ha logrado.

Malditas son las fronteras
que nosotros mismos nos imponemos
injustas con el ser
reprimido más de la cuenta.

El deseo más puro
del cutre corazón
es latir enserio
sin pensar en consecuencias.

Caminando, sin fronteras
tontamente pre-impuestas,
todo previamente decidido
y nada por el vivir descubrido.

Y la vida que se consume poco a poco
clamando a gritos ser vivida
demos un paso a la vez
y desmontemos la falsa neblina
que yace en las fronteras del alma.