sábado, 19 de febrero de 2011

Sueños

¡Qué vivan los sueños!
motores del alma
sabor de la vida
condensada imaginación.
personales, intransferibles
pertenencias preciadas.
Agua de oasis
lluvia refrescante
fuente de la jovialidad.

Tren sin rieles
huracán tropical
potencia desgarradora
iluminación motivadora
brújula natural.

Chivo expiatorio
del hombre inconforme
y de su identidad aforme;
recuerdo sanatorio.
¡Qué vivan los sueños!
¿qué es de la vida,
sin el elemento trascendental,
redentor de lo terrenal?

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