sábado, 2 de febrero de 2013
Siento que la amo, no puedo hacer nada, no quiero hacer nada, siento que ya no hay marcha atrás. Había escuchado que ése era el punto al que había que llegar. Tenía miedo precisamente de eso, de ir muy allá, pero creo que dejé eso a un lado y me dejé llevar. "A day without you is like a year without rain", me dijo. Yo le repliqué "Y todas las noches bajo la vía láctea parecen eternas si tú no estás". Pienso muchas cosas, pero por sobre todo soy consciente de que estoy enamorado, y solo quiero que las cosas sigan bien, lo que depende tanto de mí como de ella. Este espacio se ha vuelto más como un diario, polvoriento y poco frecuentado, en el que necesito desahogarme de vez en vez. Me gusta creer que las lágrimas que derramo al pensar en ella son de felicidad. Al fin y al cabo eso no importa, es una experiencia muy bonita ser primíparo y creo que cada vez la sobrellevo mejor. Nada puedo decir, solo que disfruto sus besos y cada segundo que estoy con ella. Nunca nada me había hecho sentir tantas cosas y con tanta intensidad. En medio del desorden de este texto solo quiero sacar todo lo que pueda, todo lo que me genera este nudo en la garganta. No estoy mal, para nada, nunca había estado tan bien, de pronto tanta intensidad es la que me trae momentos así. Me encantan sus ojos, y que me diga que no tengo ojeras, a pesar de que siempre creí que tenía. Espero que esto no sea una violación de la privacidad de pareja.
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