Ayer te vi llorando
y no supe qué hacer
cómo proceder
para que las lágrimas fueras evacuando.
Ayer te vi llorando
y el cielo también lo hacía (estaba lloviendo)
indudable cortesía
como para irse adaptando.
Ayer te vi llorando
entregada a la melancolía
privada de tu sonrisa
penando, penando.
penando, penando.
Ayer te vi llorando
y hoy te muestro este poema
espera exclusiva
de que te sientas mejor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario